El zoológico de la ciudad de Buenos Aires fue inaugurado en 1888 en el barrio de Palermo. Tenía una superficie de 18 hectáreas, siendo su primer director Eduardo Ladislao Holmberg.
En estos años, el zoológico recibía más de 1 millón de visitantes al año
Se podían observar animales como elefantes, hipopótamos, rinocerontes, jirafas, leones, tigres, osos pardos, hienas, pumas, yaguareté, aguará guazú, bisontes, antílopes, jabalíes, canguros, camellos, monos, oso hormiguero, avestruces, cebras, leopardo de las nieves, serpientes, ciervos, patos, pavo real, cóndores, cisnes, nutrias, osos polares, liebres, etc.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional por decreto en 1997